miércoles, 4 de junio de 2008

El idiota de mantenimiento

Hace algún tiempo que no perdía tanto la paciencia ni me sentía con tantos deseos de jalarle las orejas a alguien como hoy. Bien dicen que en todos lados se cuecen habas y mi centro de trabajo no es la excepción, en realidad es la gran olla de grillos.

En esta ocasión quien causó mi fastidio fue el "Jefe de Almacén", jefe de si mismo porque nadie mas trabaja en almacén; con excepción del "Asistente de Ventas" que casi nunca vende porque siempre sale a comprar o a cobranzas. Entre ambos se encargan de las labores de mantenimiento, puesto que no hay un puesto definido como tal. El jefe de almacén trabajó anteriormente en labores de carpintería y tiene experiencia en ello.

Es así que necesitando habilitar un escritorio exclusivo para el contador, el gerente le pidió al jefe en cuestión que diera nuevo lustre a un antiguo escritorio. Por mi parte, observando durante la semana su trabajo, me di cuenta que mi escritorio lucía viejo y deslucido y así se lo hice saber al gerente. Sus palabras fueron: "Hay que pedirle suavecito nomas a Gargie", osea de favor.

Lo cierto es que el escritorio, del mismo modelo que el mío, ha quedado como nuevo, entonces aprovechando que lo estaban colocando y sabiendo que pronto sale de vacaciones dije con mi voz más suave y señalando mi escritorio: "Gargie, para cuando regreses...". Su respuesta fue: "Consíguete tu carpintero!".

Supongo que tiene razón aunque obviamente no vaya a hacerlo. Al idiota de mantenimiento le pidieron que haga esa labor por favorcito, aún cuando lo hizo en sus horas de trabajo, dejando de lado otras labores, usando recursos de la empresa y ,eso sí, sin cobrar aparte por ello.



viernes, 2 de mayo de 2008

Onomástico

Aunque por costumbre el "Día del Trabajo" acostumbro celebrarlo en total ocio, ayer decidí darle la sorpresa a mi prima y fui a saludarla por su cumpleaños.

La iniciativa no fue mía pero me alegra haber ido pues me reí a raudales y bailé, comí, bebí. En resumen, anoche pasé una muy agradable velada en casa de mis carismáticas primas.

Es curioso como habiéndolas conocido hace relativamente poco, encuentro fácil sintonizar con ellas. Quizás la palabra exacta no sea "curioso" sino mas bien "paradójico". Al tomar contacto con la mayor de las dos, de manera fortuita en el ciberespacio, la relación con sus medio-hermanos y medio-hermana se tornó de indiferente a violenta.

Así, año y medio después, pasé de un guión propio de película Disney a uno de Hithcock. El resultado, sin embargo, es alentador. Las tropelías e histerismos de aquellos carecen de importancia cuando puedo disfrutar de la buena compañía de mis (ya no tan nuevas) primas: Carmen y Lucero.

jueves, 24 de abril de 2008

Telenovelas que dejan huella

En la radio suena Baila conmigo con acento portugués y en seguida llegan a mi mente imágenes de una novela brasilera: Dancin' Days. Claro que ambas son novelas diferentes pero son brasileras al fin y al cabo y aquellas siempre fueron las favoritas en casa.

Como en un sueño, al recordar una escena en particular de Dancin' Days, mis recuerdos se deslizaron a otra secuencia y a otra de novelas diferentes. Considerando la gran cantidad de telenovelas que he visto a lo largo de los años, no es de extrañar que inmediatamente llegaran a mí flashbacks de escenas que por razones diferentes quedaron grabadas con mayor insistencia en mis recuerdos.


Dancin' Days (Novela de los años 70' con Sonia Braga)
Dentro de la trama, Sonia Braga es una mujer de caracter pero con un pasado deshonroso que acepta casarse, sin amarlo, con el tímido apasionado que la acoge aún siendo de posición acomodada. Hacia los capítulos finales, ya convertida en una mujer socialmente aceptada, le pregunta dulcemente a su sufrido marido "Te hice daño?" Y él, compungido, le responde "Así es, me hiciste mucho daño". Entonces después de un diálogo adicional deciden separarse amigablemente.
  • No se exactamente porqué de toda la novela ésta es la escena que recuerdo. Quizás porque ella es lo suficientemente decente como para asumir lo que está haciendo y pretende remediarlo. Quizás también porque él es lo suficientemente digno como para admitir que no puede seguir esperando sus migajas de cariño, las cuales fueron paulatinamente extinguiéndose.

Brillante (1981 - Con Vera Fischer)
La hija adolescente se opone a la nueva relación del protagonista pero simula aceptarla y se hace su amiga. Mal aconsejada urde una trampa y coloca a su amiga (Vera Fischer) en una situación comprometedora frente a su padre. Al ser confrontada por ambos como testigo niega saber algo que exonere a Vera Fischer y éstos se separan. Más adelante el protagonista descubre que el hijo adolescente de una conocida robó una joya valiosa y se cuestiona acerca de lo que un adolescente es capaz de hacer. Por primera vez comienza a dudar de la palabra de su hija en contra de su ex-novia.


  • El protagonista masculino no fue de mi agrado toda la novela, peor aún cuando prefiere creerle a su mentirosa hija en perjuicio de su relación sentimental. Es el momento en que recapacita y por fin comienza a descubrir la traición de su propia hija lo que recuerdo: por intereses o antipatías personales hasta la propia familia engaña y traiciona.

Angélica (novela mexicana de 1985, con Erika Buenfil)
Sergio Goyri es un futbolista que mientras conversa con un amigo en la recepción de un hotel, se entusiasma al ver una bella güerita (Erika Buenfil) a quien confunde con una turista extranjera. Ignorando que es una estudiante mexicana, se acerca y le conversa en inglés. Ella le responde con naturalidad en inglés, riéndose para sus adentros pues se da cuenta de la confusión del jugador.


  • Un ejemplo más de "las apariencias engañan" con un toque de picardía. Aún sonrío cuando recuerdo la escena. También me impresionó su conocimiento de inglés, sin ello no hubiese sido posible la escena .

Tu Mundo y el Mío (novela argentina de los '90)
La hermana de la protagonista es una joven ambiciosa de larga cabellera que hace su amante a un gordito maduro, hasta ese momento ejemplar esposo. En algún momento se enfrenta a la esposa y le dice con mucha arrogancia algo así: "A los hombres les gusta el cabello largo, suelto, así como el mío, para que puedan desordenarlo, jalarlo! no les gusta esos peinados complicados que llevan sus esposas".


  • Creo que no hay nada que aprender de esa escena pero la recuerdo quizás porque en casa seguimos el ejemplo de juventud de mi madre: todas llevamos el cabello largo. Y si de vanidades se trata cualquier consejo bienvenido sea ;)

La Próxima Víctima (novela brasilera de los '90)
El momento cumbre de esta novela ocurre cuando uno de los protagonistas descubre la infidelidad descarada de su novia y lejos de actuar racional, tonta o sufridamente como podría esperarse, tomó a la novia por los cabellos y la arrastró hasta llegar al borde de las escaleras, arrojándola a continuación por ellas. Fue una escena salvaje que no debería ser digna de antología pero es uno de los momentos mas memorables en la historia de las telenovelas.

martes, 8 de abril de 2008

Qué hacer cuando la esposa del dueño es una histérica niña malcriada?

Un amigo me contaba que en repetidas ocasiones llegaba a su oficina la esposa de un compañero de trabajo a reclamar y discutir a viva voz sus problemas domésticos. Era vergonzoso para su compañero y molesto para los demás trabajadores. Los sucesos de hoy me hicieron recordar esa anécdota.

Preámbulo: Hace algunos años nuestro trato era amable sin ser íntimo. Yo la conocí casada o casándose. Siendo soltera trabajó de secretaria y en los primeros años de matrimonio apoyó a su esposo en las labores de su recién formada empresa. Años después, quizás durante la época de su último embarazo, sacó las garras. ¡Qué escándalos los que hacía en aquella época, que gritos!. Por aquél entonces tambien conocí su afición a las adivinas, a los rituales de purificación, etc. No me parecía tan mal en un comienzo, aún cuando conocí a su bruja y no me agradó. Como tampoco me agradó cuando aseguraba que el sobrino de su esposo robaba a la empresa, segura de que su sobrino era ladrón sólo porque se lo había dicho la bruja.

Convertida hoy en ama de casa, de sonrisa falsa y oscuras intenciones, bajó a la oficina a perder el tiempo sentada en la máquina(PC) de Ventas, como en ocasiones anteriores, con la diferencia que esta vez, colgó el sistema. Como intenté explicarle que no debió jugar con las opciones del programa se puso histérica, contenida conmigo no dudó en insultar a su esposo, quien estaba presente cuando colgó la máquina. Eso fue en la mañana. Lo mejor (o peor) ocurrió en la tarde.

Llegó nuevamente a sentarse, ahora en el escritorio del dueño y, tal como hacía cuando había peleado con su esposo, comenzó a inspeccionar el archivo de facturas. Después de unos minutos comenzó su rutina de niña malcriada: 'falta tal factura, donde está tal factura?' dijo en voz alta. No había nadie mas en la oficina en ese momento, pues era hora de preparar los despachos y se encontraban en almacen. Ocupada en otra cosa y conociendo su proceder no le di importancia, pero dispuesta a hacer sentir su "autoridad" vino hasta mi escritorio insistiendo en su pregunta...

Hay días que amanezco alegre, mas bien calmada, aun cuando no me distinga por mi buen caracter. Por fortuna hoy era uno de esos happy days en los que no me gasto discutiendo... demasiado. Revisé el sistema y encontré que la factura estaba en cobranza, por lo tanto, en otro archivo. Así le dije, "está en otro archivo" y ella dando la vuelta masculló "eso no podías responder!".

Fue entonces cuando supe que, segura de su juego, seguiría con lo mismo y no estaba dispuesta a seguirle el caprichito y así, tranquilamente, se lo dije: "yo no estoy aquí para satisfacer tu curiosidad". Entonces reaccionó con el mismo comportamiento de gata a la que le pisan la cola que vi aquella vez en su pupila, regresó furiosa, morada, echando chispas por los ojos y gritando.


¿Qué fue lo que dijo? No recuerdo bien todas las boberías que dijo pero de algún modo llegó a mencionar a mis primas, las medio-hermanas de sus pupilos, sus ayayeros, sus lacayos, acusándome de chatear con ellas. No me levanté de mi asiento a gritarle por pura pereza y con toda la calma que sus chillidos me dejaban le respondí de la manera más firme que se me ocurrió: "mi jefe no me ha dicho nada al respecto", de ahí en adelante dijo más boberías siendo el denominador común: "yo tambien tengo derechos!!!".


Esa es la historia. Entre Lalo y su pupila ya van tres escandeletes. Acostumbro pensar que las cosas ocurren por algo y así mejor ahora que después. Si me casara quizás mi marido iría a mi trabajo a reclamarme el diario o que no llego temprano a casa. No sería nada para entonces, tranquilamente pensaría cómo solucionar el problema o cómo conquistar mi soltería. Experiencia para ambas soluciones, me sobra.



miércoles, 26 de marzo de 2008

Nuestras vidas son los ríos...

Tristes acontecimientos marcaron este mes y tardaré algún tiempo en recuperarme de la brusca sucesión de los hechos. Ha sido un mes con mil lecciones aprendidas y por aprender.

Rara vez me he visto cara a cara con la muerte, con la de otros es decir, pues la mía acostumbra visitarme con cierta constancia.

Recuerdo algunas muertes a las que presté atención sin que me afectaran directamente. La primera, quizás no en orden cronológico, ocurrió cuando estaba en secundaria y falleció la madre de una amiga muy cercana: Flora. En el salón nos informaron lo ocurrido y se organizó un grupo de alumnas para presentar las condolencias respectivas. Yo no fui. Mis hermanas y yo estudiamos cerca al trabajo de mis padres, lejos de casa, por ello no era nuestra costumbre ir a cualquier actividad con las amigas de escuela.

El segundo fallecimiento, aunque no emocionalmente, afectó en cierto modo mi día pues ocurrió en vísperas de mi cumpleaños. Durante mi infancia y algo más, era costumbre visitar a mi abuela materna el domingo más próximo a esa fecha y celebrar con ella mi cumpleaños y el de mi tío que es un día después del mío. Ese sábado recibimos una mala noticia, la muerte de un tío (al cual yo ni conocía) pero que implicaba cero celebraciones para el día siguiente. Aunque ya no fui a la reunión esperada, mi abuela no dejó de enviarme un presente con mis padres: mi torta de cumpleaños.

Puede sonar irrespetuoso pero perder a mi abuelita no fue tan doloroso como perder a Rubia, nuestra pequeña mascota de muchos años, una Japanese Spaniel de complejo carácter pero totalmente integrada en el seno de la familia. Cuando mi abuela se fue, supe la diferencia entre enfrentar la pérdida de un ser querido que vive en la propia casa y de uno al cual se visita mensualmente. Mi abuela era lo máximo, pero su anunciada partida no supuso un evento traumático.

Desde pequeña conocí el afecto que solo una abuela puede prodigar. Doña Dorila era afectuosa a su manera, y era la manera que resultaba fácil aceptar. Sin efusivos abrazos ni incómodos mimos. Mi abuela era excelente cocinera, y mejor anfitriona. Llegar de visita a su casa suponía ser recibidos con entusiasmo y con la mesa dispuesta.
Por sobretodo, con la abuela era fácil conversar. Le encantaba ver las noticias y si no sabía algo estaba atenta a escuchar.

Al abuelo paterno no lo conocí mucho. Radicado en su ciudad natal, estuvo algún tiempo de visita en casa de mis padres durante mi infancia y luego rara vez supe de él. Fue recién hace algunos años que por motivos de salud se quedó a radicar definitivamente en Lima, ciego.

Carentes de temas en común de conversación, a menudo cruzamos algunas palabras de reconocimiento y otras mas acerca de su salud, la cual no solía ser mala. El abuelo tenía muy buena memoria y gustaba de contar sus recuerdos acerca de su tierra, conocidos y familia. Acostumbraba hablar de la muerte como si esta le susurrara al oído que lo rondaba: "Ya me he de morir, señorita", me decía desde hace un par de años atrás.

Finalmente murió.

Cuando mi abuela falleció, sus hijos, radicados en provincia y en el extranjero, acudieron al unísono a darle un último adiós. Dejando atrás diferencias, sus nietos, sus hermanas, primos y primas y los hijos de los mismos, participamos de la despedida de la mamá grande, la matriarca de la familia.

Cuando mi abuelo falleció... Cosas inauditas pasaron, aunque ya ni vale la pena mencionarlo.

Descansa en paz abuelo. Que los penosos incidentes alrededor de tu muerte no perturben el descanso de tu alma.


Coplas por la muerte de su padre

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
más que duró lo que vio
porque todo ha de pasar
por tal manera.

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
...................................
Jorge Manrique

martes, 12 de febrero de 2008

Homeless Pets & Recicladores



En ocasiones aun me sorprendo de la gran afición que parecen tener los americanos por los animales. Por supuesto, no me refiero a los manifestantes violentos de PETA, sino mas bien al habitante común. Al respecto, leí alguna vez que ante la noticia de una terrible inundación en un pueblo, la ayuda se hizo manifiesta luego de que la televisión difundiera imágenes de un perrito nadando arrastrado por la corriente, en medio de la nada que dejó la catástrofe. Las imágenes de la población afectada solicitando socorro no fueron suficientemente conmovedoras, pero muchas personas llamaron a la televisora preguntando por la suerte del perro en cuestión.

Aunque es verdad que en Lima cada cierto tiempo conocemos historias de personas amantes de los animales que se esfuerzan por proporcionarles abrigo y comida, la realidad cotidiana en las calles es otra: los perros callejeros.

En principio no todos los perros callejeros estan en total desamparo pues muchos de ellos tienen casa a la cual llegar. Los dueños los dejan libres para que "se busquen la vida", por mayor comodidad en sus hogares o por cualquier otra razón.

Es así que un día cualquiera una bolsa de basura es dejada en la vereda de algún barrio de nuestra querida ciudad. Sea porque el carro recolector debe pasar en unos momentos a recogerla o porque algún caminante "distraido" arroja sus deshechos hogareños en la calle, el resultado es el mismo. En pocos minutos un visitante canino se acerca en procura de alimento, destroza la bolsa y los residuos orgánicos e inorgánicos quedan regados en la calzada o en la pista.

Es realmente difícil pensar en reclamarle al hambriento animal o peor aun cómo exigirle una conducta menos perjudicial a la higiene y ornato de la ciudad, sin embargo desde hace algunos años lo usual es que no solo animales de cuatro patas urguen en la basura regada en las calles sino que además algunos compañeros homo erectus causan el mismo desastre dejando la basura regada mientras no llega el camión recolector.

A pesar de lo que pueda causar su búsqueda, la incansable labor de los recicladores contribuye en alguna manera con el cuidado del medio ambiente y, si acaso, los pobladores fueran mejor instruidos sobre las ventajas de separar la basura por su origen y posible re-utilizacion, quizás solo tendríamos que compadecernos de nuestros hermanos menores que sin mayor culpa procuran su subsistencia donde no debieran.


lunes, 28 de enero de 2008

Biocombustibles: realmente una solución?

En los últimos días he leído o escuchado con mayor insistencia acerca de esta nueva forma de obtener combustible, en base a derivados de productos agrícolas. No le di demasiada importancia al asunto en un principio, pues desde hace una década o más he visto plasmadas en la ficción alternativas a los combustibles derivados de fósiles y únicamente en la ficción han tenido éxito (en ocasiones ni ahí).

Sin conocer demasiado del tema, hay algo que no llega a convencerme. No he pensado mucho en el asunto, ni he averiguado tampoco. Es solo un sentimiento de que las cosas no pueden ser tan fáciles, o si?

Es similar al asunto del uso de gas natural en el hogar. Claro que conozco que el uso de gas en los hogares está extendido ampliamente en el mundo. Sin embargo, no me convence la idea de permitir que por mi casa pasen líneas de gas que, aunque mínimo, tiene el riesgo de explotar. Considerando que estoy en zona sísmica la paranoia del posible peligro de tener tubos de gas circulando cerca a mi hogar no me tranquiliza.


Si estuviese acostumbrada al uso de balones de gas quizás lo consideraría con mayor calma, el problema es que por decisión de madre utilizamos cocina eléctrica desde que tengo memoria. Así que mi temor es "genético"... y mi suspicacia lo es aun más.

martes, 22 de enero de 2008

Tres hermanas


En un principio éramos dos. Recuerdo bien eso. Aunque cuenta la leyenda que no habían pasado muchos meses desde que éramos dos cuando intenté rescatar mi unidad.

Cuenta un testigo que a los pocos meses de nacida mi hermana, me encontró sobre ella en su cuna (anteriormente mía) y probablemente en actitud de querer sofocarla. Mi madre no se cansa de contar diversas anécdotas sobre mi infancia... la de mis hermanas y la suya propia.

Lo único rescatable de aquellos años del terror y los apagones en los años 80, fueron las historias a la luz de la vela con que nos regalaba mami, maddre!, Marina y algunas veces Maggiiina!. Mi padre, quizás porque también disfrutaba de las historias de Marina o quizás por ser de caracter reservado, no aportaba mucho. A menudo yo prefería que mami nos cuente anécdotas a escuchar la conversación de ambos, cuando hablaban sobre terrorismo. Si hablaban del trabajo era otra historia, en ocasiones también habían conflictos y podían afectarles a ellos, pero no me afectaban a mi tanto como los atentados terroristas, o al menos eso era lo que yo creía.

Mi hermana nació al año siguiente de mi propio nacimiento, es decir, aún no terminaba de acostumbrarme a tanto mimo cuando surgió una competidora! Y aunque muchas veces nos preguntaron si éramos mellizas, lo cierto es que resultamos ser bastante opuestas, complementariamente opuestas. Siendo cómplices de travesuras, no conseguimos ser mejores compañeras de juego: a mi me gustaban los carritos, a ella las muñecas. Ambas teníamos muñecas, desde muy pequeñas mis padres nos procuraban todo en pares, desde juguetes hasta ropa. Únicamente cuando fuimos creciendo nos dieron a escoger.

Mas o menos en ese momento surgió la menor de nosotras, poco después del "accidente", cuando el terror comenzaba a sentirse peligrosamente cercano. Recuerdo que la bebé no tendría mas de un año cuando lloraba tanto que mi hermana y yo estábamos hartas! No nos dejaba ver televisión tranquilamente, siempre buscando llamar la atención. Eran tiempos difíciles pues nuestra niñez acomodada poco a poco se iba transformando.

Luego la pequeña fue creciendo, no mucho, para su mal demasiado mimada por la señora que nos cuidaba. Aún así era una niña muy coqueta, un gorgojeo de gotas cayendo en una cascada!. No fue difícil notar sus dotes artísticas, tenía tal gracia que siempre hablamos de llevarla al show de Yola Polastry, aunque nunca lo hicimos.

A pesar del dicho "Dos son compañía, tres multitud" parece ser que el trío es sinónimo de equipo. Ampliamente usado, las referencias al respecto son múltiples y diversas. Cuando niñas nos decían "Las tres Marías", por una novela de años anteriores que los mayores recordaban. En literatura: Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas como símbolo de compañerismo y fidelidad, lo mismo aplica para Harry Potter y sus dos compañeros de aventuras.


Desde la época de las tres Marías, hasta las explosivas Powerpuff Girls de la actualidad, el atractivo de tres hermanas se ha mantenido. Ser parte de tres hermanas tiene su encanto, como bien podrían decirlo las brujitas de Charmed, y aún cuando las tres no podamos ser brujas, el "Poder de Tres" no es algo que se pueda despreciar.

jueves, 17 de enero de 2008

Pensamientos de inicio de año

Tener un blog, sonaba bien. Escribir siempre me ha parecido una buena idea, aunque la mayoría de las veces mis apuntes eran solo mentales y nunca conocieron papel (o pantalla). Con el largo trayecto de casa a todos lados, es fácil ocupar el tiempo pensando, imaginando, cavilando.

Dependiendo del humor de cada día asumo actitudes distintas, un día me gusta algún bebe que observo en el carro y me sonríe, otro día estoy maquinando respuestas para algún cobrador atrevido y al siguiente llego a alguna conclusión que puede o no ser verdadera. Cada día tiene sus hechos, sus sorpresas, y con ello voy tramando ideas, encadenando situaciones, construyendo historias que se esfuman apenas toco tierra nuevamente.

Y vaya que si me cuesta tocar tierra! A menudo he escuchado decir que vivo en las nubes, que seguro tengo la cabeza en la luna, o cosas similares. Y no los culpo. Me cuesta un poco aterrizar, aunque no tanto como antes cuando me resultaba difícil sentirme a gusto en este mundo.

Ahora lo difícil es mantener un blog, darle vida. Generalmente hay un tema en particular que atrae a quienes lo visitan. ¿Cuál sería ese tema en mi caso? Cada año tengo un interés nuevo. En ocasiones duran menos que eso. La constancia no es una de mis virtudes y soy discípula del pato de la fábula de Tomás de Iriarte.

Fue en primaria que leí esta fábula, y ya entonces comprendí con quien me identificaba mejor. Así como el pato, cuando me canso de algo me ocupo de otra cosa. Diestra o maestra en algo, no soy. Mis aficiones han pasado por diferentes etapas, desde mitología griega, pasando por bricolaje, juguetes miniatura, las estrellas, historia universal, el zodiaco, historia de América, arte, música, italiano, tarot, piedras, etc. etc. Lo que recuerdo acerca de todo ello es dudoso, pero forma parte de mi.

En alguna época un amigo me recomendaba escribir a manera de terapia. Él tenía razón. Claro que él ignoraba que yo ya escribía, con la mayor incoherencia a menudo porque expresaba mi mundo interno, caótico y desordenado. Ahora no me siento tan caótica. Le doy cierto orden a mi mundo. O al menos eso espero.

Si algo no ha cambiado mucho de aquél entonces a hoy, es que no tengo claro mi objetivo de vida. O mas bien, si lo tengo claro no me animo realmente a seguir ese camino. Bien, no es un camino, son varios. Si solo viera un camino, esa no sería yo. Así que seguiré mis instintos y tendré un blog ecléctico tal cual soy. Quizás en el trayecto encuentre el camino amarillo... del tono mas adecuado a seguir... por algún tiempo.

EL PATO Y LA SERPIENTE
A orilla de un estanque,
diciendo estaba un pato:
"¿A que animal dio el cielo
los dones que me ha dado?
Soy de agua, tierra y aire:
cuando de andar me canso;
si se me antoja vuelo;
si se me antoja ando".

Una serpiente astuta,
que le estaba escuchando,
le llamo con un silbo,
y le dijo: "¡sea guapo!
no hay que echar tantas plantas;
pues ni anda como el gamo,
ni vuela como el sacre,
ni nada como el barbo;

Y asi tenga sabido
que lo importe y raro
no es entender de todo,
sino ser diestro en algo".

(Tomas de Iriarte)

miércoles, 26 de diciembre de 2007

La Paz Mundial

Entre tantos clichés de las películas Made in USA existe uno atribuido en este caso a las reinas de belleza: a la pregunta que debe respaldar su lugar en la competencia responden invariablemente: (deseo) La Paz Mundial. En estos días festivos y sin embargo de tanta "angustia" mundial estuve meditando al respecto.

Recuerdo haber visto escenas similares en películas (casi siempre cómicas) y encuentro particularmente agradable disfrutarlo en Miss Congeniality. Al tener que responder al jurado cual es su mayor deseo, la muy sonriente Sandra Bullock lanza un manifiesto impropio para una candidata a reina de belleza (pro mayores penas para los criminales) que deja perplejo al público del certamen, para inmediatamente rectificar agregando "... y la paz mundial". La gracia del momento está en la supuesta "seriedad" de su propuesta frente al deseo "ingenuo" de las otras candidatas, aunque para continuar en el concurso tenga que mimetizarse con ellas descendiendo a la simplicidad de sus ideas.

Sin embargo, observando las zonas en conflicto a nivel internacional, los atentados suicidas, los enfrentamientos étnicos, la intolerancia religiosa y mucho más que es parte del existir en este planeta, me encontré un día y otro expresando desde el fondo de mi corazón la tan menospreciada frase "DESEO LA PAZ MUNDIAL".

Sin mayores recursos o quizás voluntad para hacer tangible la paz en aquellas regiones de mayor conflicto, me animo a contribuir con lo único que mi falta de compromiso no me impide hacer y es desear paz en el mundo y no solo a los hombres de buena voluntad. Es imprescindible que aquél que propicia el conflicto encuentre la paz primero en sí mismo para que no se la quite a otro. Es necesario procurar sanar aquellos corazones que guardan tanto dolor dentro suyo que no encuentran otra manera de vivir que causando a su vez mayor dolor en el resto.

No lleva mas que un par de segundos, detenerme en el diario correr de mi existencia, para sentir el desgarro de aquellos corazones, víctimas en uno y otro bando, con ira o miedo, condenados a continuar padeciendo y ajenos a la esperanza de un futuro mejor.